Julián Simone, propietario del parador Pelícano de Monte Hermoso, aseguró que los trabajos de reconstrucción tras los daños provocados por la ciclogénesis y el temporal posterior están avanzados y manifestó su expectativa de llegar a la próxima temporada de verano en condiciones de brindar nuevamente servicios a los turistas.
“Los destrozos fueron muy considerables. Perdí todas las carpas, toda la parte de la pileta, cámaras de frío congelado, parte de la cocina”, explicó en diálogo con LA DORREGO al describir las consecuencias de los dos fenómenos climáticos.
Detalló que también debió reconstruir sectores fundamentales del establecimiento, como las fundaciones, los postes y las estructuras, además de renovar las instalaciones eléctricas, de gas y de agua.
“Las pérdidas materiales fueron verdaderamente muchísimas. Pero bueno, como todo en la vida, hay que mezclar y dar de vuelta”, expresó.
Señaló que la mayor parte de las tareas ya está encaminada y que, al momento de la entrevista, se encontraba terminando la inspección final de gas. En ese contexto, estimó que en unos 10 días podría estar en condiciones de abrir nuevamente el parador.
“Estamos entusiasmados con esa posibilidad”, sostuvo.
El reclamo por el acompañamiento
Simone también se refirió a la exposición que había realizado en el Concejo Deliberante a través de la banca del vecino, en la que transmitió la preocupación de los concesionarios del frente costero por las consecuencias de los daños y la necesidad de acompañamiento.
Al respecto, sostuvo que el planteo representaba una preocupación compartida por los propietarios de los paradores y cuestionó la falta de acercamiento de concejales de la oposición.
“Nosotros sentimos el apoyo de lo que es acá el oficialismo, y fue nuestro reproche a la oposición”, explicó. Aclaró que el reclamo tenía un sentido institucional y estaba vinculado con la necesidad de encontrar gestos de empatía y colaboración ante una situación extraordinaria.
Según relató, después del primer temporal hubo un nuevo evento climático que volvió a afectar al sector, pero tampoco entonces se produjo el acercamiento que esperaba de parte de quienes no habían acompañado anteriormente.
“Era una muy buena oportunidad para decir: ‘Che, la verdad que la primera vez nos equivocábamos, no nos dimos cuenta, perdón, disculpen’. Nada de esas cosas que mostrarían un poco de empatía, humildad”, manifestó.
En contrapartida, destacó la ayuda que recibió de otros concesionarios y de representantes del oficialismo, con quienes, según indicó, mantuvo contacto durante el proceso de recuperación.
La ayuda económica y el trabajo entre concesionarios
Consultado sobre la posibilidad de recibir asistencia estatal, Simone recordó que hubo una ayuda inicial de carácter general destinada a los paradores. También mencionó que desde el Municipio se había planteado la posibilidad de acompañar al sector durante la temporada, eventualmente mediante medidas vinculadas con los impuestos.
No obstante, aclaró que todavía no había profundizado en ese tema, ya que su prioridad era completar las obras y volver a abrir.
“Hoy la preocupación es terminar y abrir”, resumió.
En ese sentido, reconoció que la Municipalidad también sufrió numerosos daños en la costanera y consideró que la situación debe analizarse teniendo en cuenta las dificultades que atravesaron distintos sectores de Monte Hermoso.
“Hay colegas que la han pasado peor”, señaló.
Asimismo, aseguró que los propietarios de los paradores se mantienen en contacto y colaboran entre sí para afrontar las dificultades. Según explicó, comparten el objetivo de recuperar los establecimientos y ofrecer servicios adecuados a quienes visiten la ciudad durante el verano.
“Nosotros entendemos que el sol sale para todos. Somos prestadores de un servicio al turista que necesitamos que llegue y se sienta acogido, contento, feliz, que tenga servicios”, expresó.
Cambios en las estructuras
Por último, Simone explicó que, en el proceso de reconstrucción, se solicitaron algunas modificaciones técnicas en las instalaciones, en particular en los pilotajes y en los servicios de agua y gas. También se requirieron controles firmados por profesionales para garantizar que las instalaciones estén en condiciones.
Además, indicó que se achicaron algunas estructuras de gran tamaño, como las de Pelícano y Guarda la Vaca, con el objetivo de mejorar la integración visual del frente costero.
La prioridad, concluyó, es completar los trabajos para que los paradores puedan funcionar nuevamente y recibir a los visitantes.
“Seguir dando servicio es nuestra preocupación, para que la gente vuelva a Monte y se vaya contenta”, aseveró.
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20-10-26

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