El titular de Región Sanitaria I, Maximiliano Núñez Fariña, describió el funcionamiento histórico del Plan Remediar, expuso las consecuencias de la interrupción del envío de medicamentos desde Nación y explicó las medidas que tomó la Provincia de Buenos Aires para sostener parte de la cobertura.
En diálogo con Radio Altos de Bahía Blanca, recordó que el programa comenzó en octubre de 2002, en el contexto de la emergencia socioeconómica, con el objetivo de garantizar medicamentos esenciales en los centros de atención primaria. "El objetivo fundamental de esto es entregar medicamentos esenciales y gratuitos que cubren aproximadamente el 90% de todas las afecciones o patologías que uno veía dentro de una unidad sanitaria", explicó.
Según indicó, cada centro de salud recibía un botiquín con 79 medicamentos, entregaba la medicación mediante receta y luego informaba el consumo para recibir una nueva provisión. "Esto hacía que a los 20 días le llegue otra caja o otro botiquín con estos medicamentos", señaló.
Núñez Fariña sostuvo que la salud constituye un derecho y remarcó el papel de los medicamentos dentro del sistema sanitario. Precisó que el programa incluía tratamientos para enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, Parkinson, asma, trastornos tiroideos, además de antibióticos, corticoides y antiparasitarios.
También recordó que hace alrededor de un año y medio dejaron de distribuirse anticonceptivos orales e inyectables, dispositivos intrauterinos y preservativos. Consultado sobre la relación entre esa situación y el aumento de enfermedades de transmisión sexual, respondió: "La falta de entrega genera esto, el aumento en la circulación de determinados virus y el aumento en la circulación de infecciones sexuales. Eso se fue dando y sigue aumentando y cada vez es más".
En ese contexto, explicó que la Provincia puso en marcha un botiquín propio para cubrir parte de la demanda. "El Estado Provincial, por medio del Gobernador y por medio de Nicolás Kreplak, armaron un botiquín para empezar a reemplazar este, que trae 74 medicamentos", expresó. Añadió que una parte importante de esos medicamentos proviene de la producción del laboratorio provincial.
El funcionario indicó que la distribución alcanza a los municipios de la Región Sanitaria I, aunque reconoció que las dificultades económicas afectan la capacidad de respuesta de los gobiernos locales. "La entrega de medicamentos es muy costosa. El Estado Municipal, hoy con la situación que está el país, no lo está pudiendo llevar a cabo", dijo.
También advirtió sobre las consecuencias que puede generar la interrupción de tratamientos para enfermedades crónicas. "Una persona que tenga hipertensión arterial, si no toma la pastilla que tiene que tomar, dentro de un año y medio o dos, vamos a tener una persona con un problema cardíaco o con un problema con un ACV", ejemplificó.
Frente a los casos de pacientes que reducen las dosis porque no pueden comprar la medicación, explicó que esa práctica tendrá efectos sanitarios en el mediano plazo. "El paciente no sabe que si toma media, no le hace el efecto que tiene que hacer una. Entonces todas estas enfermedades, lo que estamos generando, de acá en adelante, es un problema mayor", advirtió.
También mencionó que el aumento de consultas por diabetes e hipertensión guarda relación con la discontinuidad de los tratamientos. En ese sentido, señaló que muchas personas con cobertura social también encuentran dificultades para acceder a los medicamentos por el incremento de los precios.
Núñez Fariña vinculó esa situación con la necesidad de fortalecer las políticas preventivas. "La prevención es la base de toda solución que estamos buscando", resumió.
Sobre el cierre, extendió esa preocupación al calendario de vacunación y alertó sobre el riesgo de que reaparezcan enfermedades que permanecían controladas. "La única forma de controlarla es con la vacunación y con la prevención", concluyó. (01-08-26).












