El delegado municipal de El Perdido, Alejandro D'Annunzio, respondió al pedido de informes del Concejo Deliberante y dio detalles sobre el funcionamiento de la planta de ósmosis, las dificultades técnicas registradas en los últimos meses y las medidas adoptadas para garantizar el suministro de agua a la población.
En el escrito, el funcionario explicó que el inconveniente principal comenzó en marzo, cuando dejó de funcionar un cable que conecta la bomba de la delegación con la planta de ósmosis. Según indicó, el sistema requiere el reemplazo completo de aproximadamente 3.000 metros de cableado, una obra de importante magnitud técnica y económica.
Frente a esa situación, desde la delegación resolvieron implementar un sistema alternativo de comunicación “por aire”, con el objetivo de mantener operativo el abastecimiento hacia la planta.
D'Annunzio también señaló que las dos bombas existentes no alcanzaban el caudal necesario para sostener el envío permanente de agua tratada a toda la red domiciliaria. Por ese motivo, el Municipio decidió modificar el esquema de distribución: actualmente se envía agua clorada a la red y se habilitó el retiro de agua tratada mediante bidones directamente en la planta de ósmosis.
Además, remarcó que desde la delegación municipal se realiza la entrega de agua tratada a instituciones sensibles de la localidad, entre ellas la escuela, el jardín de infantes y el geriátrico municipal. También reciben provisión vecinos adultos mayores o personas con dificultades de movilidad que no pueden acercarse hasta la planta.
En relación con la calidad del agua, D’Annunzio informó que los análisis efectuados en febrero arrojaron resultados satisfactorios tanto en la red como en las bombas. Respecto de los estudios realizados en abril, aclaró que todavía permanecen en laboratorio debido a que los resultados demoran entre 20 y 30 días. El funcionario aseguró que los informes serán enviados una vez finalizados.
Otro de los puntos destacados de la respuesta refiere a las obras en marcha. El Municipio construye actualmente una habitación destinada a instalar cuatro canillas para el llenado de bidones de agua tratada, un sistema similar al utilizado en la ciudad cabecera del distrito.
La intención oficial apunta a destinar exclusivamente el agua producida por ósmosis al consumo humano mediante bidones, mientras que la red general continuará abastecida con agua clorada. Según explicó el delegado, esa medida busca evitar la sobreexigencia de la planta.
“Sabemos que la planta necesita dos litros de agua para producir un litro de agua tratada”, expresó D’Annunzio en el informe.
En el tramo final de la nota, el delegado advirtió sobre la necesidad de racionalizar el uso del recurso y alertó sobre las consecuencias de mantener el esquema actual. “Si seguimos a este ritmo, la planta va a colapsar”, sostuvo.
Además, consideró “ilógico” utilizar agua tratada de excelente calidad para actividades domésticas que no requieren ese nivel de procesamiento, como lavar autos, regar, usar lavarropas, duchas, inodoros o llenar piletas. (17-05-26).













