miércoles, 5 de agosto de 2026

Nadie regala prestigio, el faro sigue guiando intacto



Escribe Carlos Madera Murgui / Periodista de LA DORREGO

La Peña Nativista no olvida, emociona y sigue siendo fiel , con gente transversal a su historia, y un nuevo aniversario fue fiesta como todos esperabamos.

Recordar a alguien no es solo un acto emocional. También es una forma de ser fiel a un legado.

La gente solo muere cuando la olvidan , pero la Peña no olvida nada y sigue vigente en el tiempo.

En una cultura actual experta en la fuga, la Peña es toda una anomalia epocal.

Esto, lejos de una retórica insustancial y lisonjera, es una forma elegida de contar algo muy serio y relevante.

El último sábado quedo ampliamente demostrado . Se comenzó con una invocación a la Pachamana con caña y ruda, para luego dar paso a lo que todos reconocen en la comida de la Peña. La sorpresa mayor y muy respetada fue una mesa de postres gaucha, en una movida singular y comentada, con un rasgo distintivo y no exento de celo tradicionalista, que no pasó desapercibido.

Facundo Piccone, muestra elocuente de lo que dejó y vivió aqui el gran Omar Moreno Palacios, con una guitarra criolla, sin enchufes, cantando una hora con un silencio como lo que hace años se escucha (porque en Dorrego los silencios se escuchan ), revivieron viejos y recordados momentos. Todo esto con un marco de muchos visitantes regionales que ven a la Peña como el faro comentado.

El cuerpo de baile de la casa, como en los mejores tiempos, con las pilchas de acá, con las danzas y cadencia surera que la hizo grande y trascender, guiados por la musica y voz de Alberto Merlo, aquel que se quedo para siempre junto a la simbiosis pampa, aqui en el pago.

Despues los Quilla Huasi, conjunto que apareció por primera vez aqui en la decada 60 , época dorada de la musica nativa , donde aparecian en la tapa de la revista Folklore y estaban en nuestro pueblo. Repertorio cuidado, el que los hizo grandes, muy buena actuación. Me permito un dato que sintetiza lo que es y fue la Peña a todo nivel. Los "Quilla" cantaron la emblemática zamba " Angélica". Roberto Cambaré, su autor tambien anduvo por Dorrego en su pico de fama, con la particularidad que luego de una semana en la fiesta, vivio como un mes en Dorrego por la hospitalidad de la gente del pueblo y no fue el unico. Algo siempre hubo aqui, que todo el pais respeta. El muestreo cultural inclaudicable con el compromiso y pertenencia de la Peña hacia Dorrego es histórico y enorgullecedor. Noche de plena vigencia, todo está vivo, intacto, como antes, pero la idea goza de muy buena salud y con convicciones latentes, de ahora. Desde la mirada un poco fundamentalista de quien escribe, la sureria vive a buen resguardo y en las mejores manos, las de la Peña de Dorrego. (05-08-26).

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