“Están todos locos”, fue el comentario al pasar cuando la vigésima manufactura alcanzaba los 3.100 pesos. Sin embargo, lo ocurrido hoy en en nuestra ciudad dejó en evidencia las necesidades de un mercado que, más allá de los precios, requiere mercadería. “Hoy no tenemos precio”, expresó un operador al momento de pagar toros por encima de los 4.000 pesos.
Con un encierre superior a las 1.600 cabezas, la firma Daniel Civardi, en conjunto con Daniel Blanco, se adelantó a la campaña de vacunación. Una decisión estratégica, considerando que para muchos productores se vuelve complejo movilizar hacienda con vacunaciones parciales y otras exigencias sanitarias propias de la época. Más allá del simple movimiento hacia la balanza, las vacas hoy encuentran destino asegurado, pero para ello es imprescindible cumplir con la vacunación correspondiente.
La determinación resultó acertada. Con la particularidad de que el lunes no habrá mercado, numerosos compradores se hicieron presentes y convalidaron valores destacados: los livianos alcanzaron hasta los 5.300 pesos; las vacas gordas se mantuvieron firmes por
encima de los 3.500 pesos; y las manufacturas regulares superaron los 3.000 pesos. En el caso de los toros, la puja fue intensa y los precios reflejaron con claridad el interés de la demanda.La invernada exhibió una calidad sobresaliente, lo que explicó los valores obtenidos. En la zona se percibe un marcado crecimiento genético de los rodeos, con escasa presencia de cruzas. Negros, colorados, pampas y ejemplares Shorthorn puros conformaron lotes que superaron los 7.000 pesos, con un máximo de 7.208 pesos para un lote de 205 kilos. La demanda fue sostenida, con participación de compradores de distintas provincias, canalizados a través de la casa capitalina.
La hembra también mostró firmeza, con lotes destinados a cría y un papel relevante de las caravanas electrónicas y de genéticas reconocidas en la región. Algunos productores locales pujaron con decisión y, en varios casos, lograron quedarse con los conjuntos ofrecidos.
La contracara estuvo dada por los “vacones” CUT con garantía de preñez, que se ubicaron apenas por encima de algunas terneras. El escaso plazo hasta la parición, sumado a la lejanía de ese período y a la inminencia del invierno, configuró un escenario menos atractivo para la demanda, en una combinación que obliga a comprender también la posición del comprador.
En definitiva, fue otro remate destacado en una región que hoy consolida su perfil ganadero: por volumen, por genética, por la calidad de los campos y por las condiciones climáticas. Pero, sobre todo, por valores que, en la comparación directa con los cultivos, continúan inclinando la balanza a favor de la actividad pecuaria.
Estos fueron los precios:

Fuente y foto: Carlos Bodanza Infosudoeste (28-02-26).

No hay comentarios.:
Publicar un comentario