sábado, 8 de marzo de 2025

Margarita, Federico y Hugo: a 80 años del estreno de La casa de Bernarda Alba


 Por Fabián Enzo Barda

Hoy, 8 de marzo de 2025, Día Internacional de la Mujer, se cumplen 80 años del estreno de “La casa de Bernarda Alba”, una de las obras teatrales que se ha constituido en un clásico. La historia de su creación en 1936, su estreno en Argentina en 1945 y, mucho tiempo después, en España, es un reflejo de los tiempos de la España franquista.

¿Existe alguna relación entre el autor, Federico García Lorca; la actriz que estrena la obra, Margarita Xirgu; la ciudad de Coronel Dorrego y los alumnos del Colegio San José, liderados por el profesor Hugo Carabajal? Veremos que así es.

"La casa de Bernarda Alba" es una obra de teatro en tres actos escrita por Federico García Lorca en 1936. Se centra en la vida de Bernarda Alba y sus cinco hijas tras la muerte de su segundo marido. La trama aborda temas como la opresión, la moral tradicional, la envidia y el deseo. La obra es una crítica a las normas sociales que limitan la libertad, particularmente la de las mujeres, por lo que se ha convertido en un clásico de la dramaturgia moderna. Se sitúa en una España rural y profundamente conservadora, marcada por la desigualdad de género y las estrictas normas sociales.

La casa de Bernarda Alba fue concebida como "un drama de mujeres en los pueblos de España" y, según el autor, buscaba reflejar la realidad social de las mujeres oprimidas de su tiempo.

José Rodríguez Sojo, en 2019, para “El Confidencial”, reconstruyó minuciosamente cómo fue asesinado el poeta.


Federico García Lorca acababa de cumplir 38 años hacía apenas un mes. Había terminado “La casa de Bernarda Alba”, su "drama de la sexualidad andaluza", llevaba muy adelantada una comedia sobre temas políticos y estaba trabajando en una obra nueva titulada "Los sueños de mi prima Aurelia", elegía de su niñez en la Huerta de San Vicente (Granada). Allí se encontraba cuando el

17 de julio estalló en Marruecos la sublevación militar contra la República. Las críticas hacia Lorca se habían recrudecido en el contexto de tensión previo a la Guerra Civil.

Aunque detestaba la política partidista y resistió la presión de sus amigos para hacerse miembro del Partido Comunista, sufrió con vehemencia las arremetidas de los conservadores por su amistad con personalidades abiertamente socialistas como Margarita Xirgu o el ministro Fernando de los Ríos. La popularidad de Lorca y sus numerosas declaraciones contra las injusticias sociales lo convirtieron en un personaje incómodo para la derecha.

Mientras el mundo entero admiraba a Federico como “el Homero español”, medios nacionales habían lanzado el rumor de que mantenía relaciones homosexuales con los componentes del teatro estudiantil. "También el Estado da dinero para 'La Barraca', donde Lorca y sus huestes emulan las cualidades que distinguen a Cipiriano Rivas Cherif, su 'protector'. ¡Qué vergüenza y qué asco!", bramaba la revista satírica El Duende, a la que se sumaba la falangista F.E., que acusaba también a los 'barracos' de llevar una vida inmoral, de corromper a los campesinos y de practicar "el marxismo judío".

Intuyendo que el país estaba al borde de la guerra, Lorca decidió volver de Madrid para reunirse con su familia. El 14 de julio llegó a la vega de Granada, y días más tarde celebró con ellos la festividad de San Federico. La situación política en España, donde la violencia había tomado las calles y la posibilidad de un golpe militar estaba en boca de todos, se había vuelto insostenible. Consciente del riesgo que sufría, Federico sopesó varias opciones, como intentar llegar a la zona republicana o instalarse en casa del compositor Manuel de Falla, cuyo renombre internacional podría ofrecerle protección.

Finalmente, decidió alojarse en casa de los padres de su amigo Luis Rosales, un poeta de corte falangista, pero sus esfuerzos no hicieron más que alargar la persecución. Durante la tarde del 16 de agosto, fue detenido por Ramón Ruiz Alonso, un exdiputado de la CEDA que sentía un profundo odio por su mentor, Fernando de los Ríos, y por el poeta mismo. Según Rodríguez Sojo, el biógrafo de Lorca, el hispanista Ian Gibson, se sabe que esta detención “fue una operación de envergadura": se rodeó de guardias y policías la manzana donde estaba ubicada la casa de los Rosales, y hasta se apostaron hombres armados en los tejados colindantes para impedir que por aquella vía tan inverosímil pudiera escaparse la víctima.

Dos días después, le dieron el “paseo” y lo que pasó con exactitud a partir de ese momento se desconoce. El régimen franquista nunca reconoció su implicación en el crimen, que se convertiría en una de sus grandes incomodidades internacionales. Sin embargo, un informe de 1965 procedente de la Jefatura Superior de Policía de Granada revela que Federico García Lorca fue asesinado junto a otra persona y define al poeta como "socialista y masón", a la vez que le atribuye "prácticas de homosexualismo". El informe policial afirma que el poeta "fue sacado del Gobierno Civil por fuerzas dependientes del mismo y conducido en un coche al término de Viznar (Granada) y, en las inmediaciones del lugar conocido como Fuente Grande, junto a otro detenido cuyas circunstancias personales se desconocen, fue pasado por las armas después de haber confesado". Además, revela que fue "enterrado en aquel paraje, muy a flor de tierra, en un barranco situado a unos dos kilómetros a la derecha de Fuente Grande, en un lugar que se hace muy difícil de localizar".

La Guerra Civil española comienza el 17 de julio de 1936. La contienda tuvo una profunda incidencia en la sociedad dorreguense, dividiendo en dos bandos no solo a los españoles y sus descendientes. Rápidamente, la sociedad quedó dividida en dos polos opuestos.

En los primeros días de agosto de 1936 se formó en nuestra ciudad la organización de Ayuda a la República Española, llamada Comisión Auxiliar de la Junta Central de Socorros a España, que posteriormente se llamó en el Orden Nacional Federación de Organizaciones de Ayuda a la República Española.

La comisión estaba integrada, entre otros, por Camilo Pérez, Guillermo Aiub, Ramón Castro, quien se desempeñaba como vicecónsul de la República; Dr. Victoriano Estévez, Antonio Linares, Domingo Lorden, Federico Corcuera y Cayo Pérez.

También encontramos a Santiago Sillero, Antonio Linares (hijo), Trinitario "Nano" Grustán, José Cabero, Hugo Mc Coubrey, Primitivo "Nene" Terrén, Pedro Juan Martínez, Germán Solano, Jaime Martínez, Florentino Sillero y Alfredo Acebal.

Entre las damas estaban Delfina Peláez de Acebal, María Linares, Manola Grustán, Haydee Pastorino, Haydee Pontigia y Juanita Terrén.

La comisión funcionaba en la esquina de las calles España y Siria, frente a la vieja cancha de pelota, propiedad de Camilo Pérez, donde además funcionaba un despacho de bebidas y un almacén.

La Junta Nacionalista Española local estuvo constituida por Víctor Alonso, presidente; Simón González, vicepresidente; Manuel Salgado Rueda, secretario; Miguel Marcó, tesorero; y vocales: Severiano Avendaño, Pedro J. Testani, Emilio Zubiri y Ramón F. Rodríguez.

Por aquellos días de una España en guerra, en un Dorrego partido al medio entre “Republicanos” y “Franquistas”, “Fascistas” y “Antifascistas”, y “Conservadores” y “Radicales”, llega la gran actriz española con una inmensa trayectoria en nuestro país, Margarita Xirgu, quien presentó, en el Teatro Español, de García Lorca, “Doña Rosita la soltera” y “El lenguaje de las flores”.

Esta actriz, nacida en Molins de Rei, España, en 1888 y fallecida en 1969 en Montevideo, trabajó en varias compañías teatrales de aficionados hasta su debut profesional en el Teatro Romea de Barcelona. Margarita (en catalán) se convirtió prontamente en la actriz más reconocida de España.

Muy pronto se ganó la crítica barcelonesa. Su ductilidad como actriz le permitía adaptarse a todos los géneros, desde el vodevil (“La Xocolatera”) hasta la tragedia (“Las damas de las camelias” de Dumas, “María Rosa” de Ángel Guimerá y “Salomé” de Eduardo Wilde).

En 1914 se trasladó a Madrid. El éxito en la escena castellana le llegó de la mano de Pérez Galdós, del que estrenó “Marianella”. Su época más brillante fueron los años en los que estuvo al frente de la compañía del Teatro Español, donde representó a los más destacados dramaturgos españoles y extranjeros. Entre sus interpretaciones más memorables destacan “Divinas Palabras” de Valle-Inclán, “La sirena varada” de Alejandro Casona, “Santa Juana” de Bernard Shaw y “La hija de Jorio” de D’Annunzio.

Sus montajes de los clásicos del siglo modernizaron la escena española. Su instinto dramático y su gusto por el riesgo la llevaron a apostar por los nuevos autores; entre ellos, Federico García Lorca, de quien puso en escena “Mariana Pineda”, “Yerma”, “El lenguaje de las flores” y “Doña Rosita la soltera”.

Cita Berta Zubiri de Sillero, en su ya clásica obra sobre la historia de la cultura dorreguense, que en su actuación en el “Español” de Dorrego habría dicho: “Mi dolor es que están matando a mis hermanos españoles”.

Margarita estrenó, mundialmente, el 8 de marzo de 1945 en el Teatro Avenida de Buenos Aires, “La casa de Bernarda Alba”.

Recién en 1964 pudo representarse en el país de su creador cuando la censura franquista permitió montajes más abiertos.

Los inicios del siglo XXI nos traerán las últimas puestas en escena de la obra en estos suelos. En 2003, el profesor Hugo Carabajal, con alumnas del Colegio San José, la presentó primero en el colegio de las Hermanas Franciscanas en Darregueira y, en octubre, en el Teatro Español de Dorrego, en el mismo escenario que pisó Margarita Xirgu.

A 80 años de no solo un estreno mundial de un clásico de la dramaturgia, sino también de un acto de justicia y reparación histórica por el asesinato de Federico García Lorca, y a 50 años de la muerte del dictador Franco, lo que ha generado en España una ola de negacionismo, este hilo conductor en la historia de un pueblo ubicado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires debe ser valorado. (08-03-25).





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